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martes, 30 de octubre de 2012

1º día por los Madriles.

Iba a escribir esta entrada bastante antes pero al final lo fui dejando y hasta ahora.

Pues nada, el otro día estuve en Madrid un par de días para preguntar en 3 embajadas (Australia, Canada y Nueva Zelanda) para trabajar allí aunque el resultado fue lo que esperaba, han realizado una reducción de gastos y ahora hay que preguntar en Londres o París. Es gracioso que estos países hagan esto y nosotros, y más concretamente algunas comunidades autónomas no lo hagan, pero dejemos eso. También es verdad que según la actual Ministra de "Trabajo", España esta saliendo de la crisis, menos mal que es alguien de confianza y del Gobierno, porque empiezo a recordar los "brotes verdes" de los ministros de Zapatitos.

Pero bueno, este primer día fue más que nada de descanso después de 7-8 horas de autobus, llegar al motel y descansar un rato antes de dar una pequeña vuelta por los alrededores visitando El Corte Ingles y su paupérrima sección de videojuegos y el FNAC, donde me entretuve mucho más. Aquí os pongo unas fotitos que hice de las figuras que me gustaría tener.

Ecto-1


Darth Vader

Catwoman y Batman

Yoda

Darth Maul


miércoles, 9 de mayo de 2012

Helicópteros invisibles

Hoy han estado en mi cuarto, ante mi presencia, atacándome indiscriminadamente. Son los helicópteros invisibles, vampiros sedientos de sangre que lo único que buscan es mi dulce oro rojizo repleto de hierro.
Ahí están, todas las noches, esperando en la oscuridad pues si uno enciende la luz no están, han desaparecido ante nuestro ojos y oídos. Uno patrulla por todos lados, ojo avizor por si se presenta la oportunidad de que se les pueda descubrir.
A veces hay suerte, otra es tarea imposible y uno piensa que no están, que tal vez esta algo paranoico y vuelve a la oscuridad, a la seguridad de las sábanas y entonces, ¡ENTONCES!, vuelve ese sonido agudo y a veces imperceptible por culpa del viento nocturno, pero no, están ahí, buscándote con sus receptores químicos mientras que sus ojos compuestos solo buscan un atisbo de luminosidad para desaparecer en los más oscuros rincones.

La batalla ha sido dura y la sangre a corrido por ambos bandos, pero por desgracia la victoria no ha sido mía, sino de ellos, pues queramos o no son superiores en número.

Esta batalla tiene como único resultado mi derrota, pero la guerra sigue viva y la próxima vez, saldré vencedor.