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viernes, 3 de febrero de 2012

Días de campo y frío

El lunes por la tarde recibí una llamada y un buen amigo me invitaba unos días al campo de la novia que iban a estar allí. Ni corto ni perezoso me dispuse a ir en coche con abrigo suficiente sabiendo que allí entre que es una casa que esta en el campo, vive solo gente los fin de semanas y no todos y hace un frío que pela pues todo lo preparado que podría estar.

El lugar realmente es magnífico y en medio, literálmente, del campo. La casa más cercana esta a un par de kilómetros. Vamos, de esos lugares donde una va cuando se quiere perder y desconectar casi totalmente del mundo.Ya no solo es un buen lugar por la tranquilidad sino por las fiestorras que se hacen allí sin molestias algunas.

Pero como ya he dicho en un principio, el frío también esta allí presente y salir de la casa a las 10 de la mañana es impresionante por el paisaje helado que aparece ante nuestros cálidos ojos. Es más, según charle con un hombre que iba para cuidar el huerto cuando no estaba el suegro de mi amigo, incluso las tuberías del regadío se congelaban y hasta la tarde era imposible poder activar el goteo.





También descubrí unos curioso hongos que nunca había visto en el campo y que literálmente salían de la tierra como si hubiera una caja enterrada y se abriera la tapadera. Desconozco cual será ni nada por el estilo, pero la verdad es que son realmente curiosos como a continuación os muestro.







Por último y que peor lleve fue esto: 

Estar bebiendo cerveza y tener delante tuya todas esas morcillas, morcones, chorizos, costillas en adobo y demás es toda una tortura. Sobre todo porque si queríamos se podían coger pero con menos de un mes de curado sería un crimen coger y comérselo. Literálmente es lo que peor que llevé, incluso peor que el frío.

Así que 2 días que pase de puta madre, tanto por la compañía como por el lugar.

martes, 3 de enero de 2012

De vuelta a la "civilización"


Pues eso, volviendo a casa después de un fin de año de 4 días de fiesta, ¿no esta mal, no?. Sobre todo no esta mal teniendo en cuenta que a la gente con la que las he pasado, aunque había ciertas faltas, es con la que quería y por lo cual el disfrute ha sido máximo. 
La 1º noche, el jueves 30 fue cena y cervezas con unos cabrones sin desperdicio alguno de los que me atrevería a decir que hay 3 que son amigos de los que se cuentan con los dedos de una mano. Magnífica las caras de las camareras y cocineras donde cenamos situado en un lateral del Mercado de la Calle Feria en Sevilla donde ponen pitas. Esas chavalas les tocó el premio gordo entre lo que consumimos y la cantidad de tonterías que soltábamos por segundo por nuestras bocas llenas de cerveza y comida. Las carcajadas unidas de ambos colectivos, tanto cliente como empleados, así lo demostraban. Después se nos unió otro amigo y se fueron 3 quedándonos 3 chavales bebiendo botellines y charlando de nuestras cosas hasta caer presa de los grados de la Cruzcampo. 1º noche superada con éxito y placer.

El día 31 fuimos a Valencia del Ventoso, pueblo extremeño precioso y con una gente que nos recibió con los brazos abiertos de par en par, la verdad es que da gusto llegar a un lugar así y encontrarnos gente así de amable. La llegada además suponso el re-comienzo de la cerveza al calor de un sol invernál que nos complacía y alegraba con ese calorcito tan sabroso. Salimos a dar una vuelta y empezamos a ver la cantidad de alcohol que circulaba por los bares, estos pueblerinos son insaciables y no paran, NO PARAN. Después vuelta a la casa, preparación y cena tranquila. Fuimos a la plaza de la iglesia por imperativo de la novia de mi colega que era de allí. Eso supuso lo primero de una noche graciosa y es que el reloj de susodicha iglesia no estaba demasiado bien y la campana parecía más un martillo golpeando una chapa sin forma alguna. Además hay que añadir que las 1º campanadas fueron 11, 2 minutos de silencio y 12 más. con lo cual nos quedamos anonadados entre nefasto reloj, pésimas campanas y petardos con gran y poderoso efecto sonoro volando por nuestras cabezas, con el eventual temor a perderlas y no precisamente por el alcohol consumido. Muchas risas la verdad y lo que queda de noche entre vodka, por mi parte, música peleona, nada de calidad claro esta y ciertas sustancias, un caballero se fue a las 6 harto de tanto vodka.

La mañana del día 1 fue solitaria, todo el mundo durmiendo menos yo que a las 11 estaba despierto porque si, así que limpieza y reláx hasta la hora de la comida cuando había sonado ya el gallo para los demás y volvimos a empezar a la cervecita con el sol en nuestras caras. Se llegó a un nivel que pienso que hasta me queme con el sol de invierno. Día tranquilo, sosegado pero sin pausa. Cerveza y vodka hasta altas horas de la noche, charla amigable, risas, un número excesivo de cachondeo y sueño. Ese es el resumen y la verdad es que poco más se puede contar. Reseñable una bebida de Finlandia que se tenía que mezclar con agua y vodka y beber caliente, muy buena pero también muy peligrosa. jajajajaja.

Llegamos al último día, el 2 de Enero, recoger, comer con ansiedad y en cantidades ingentes y vuelta a Sevilla con un sabor de boca excelente. Aún así me faltaba quedar con una amiga, excelente amiga, que hacía tiempo que no la veía, unas cerveza y contarnos historias durante unas horas, Y fin, de vuelta ahora atravesando los campos onubenses y con una sola idea en la cabeza, que fin de año mejor aprovechado y con que buena gente haberlo disfrutados.